Arciprestazgos 2.5, 2.6 y 2.7 recibieron a los obispo auxiliares de Bogotá


En tres días de intensa actividad pastoral, oración y cercanía comunitaria, los Obispos Auxiliares de la Arquidiócesis cumplieron con éxito una agenda simultánea los pasados 18, 19 y 20 de junio. Las visitas, que se concentraron en los arciprestazgos 2.5, 2.6 y 2.7, tuvieron como objetivo fortalecer la fe, escuchar a las comunidades y dinamizar el trabajo evangelizador en los diferentes sectores de la Iglesia local.

La agenda de Monseñor Alejandro Díaz estuvo marcada por la diversidad y el agradecimiento. El prelado dedicó un espacio a encontrarse con las religiosas y religiosos que sirven en este arciprestazgo, reconociendo su invaluable labor profética, asimismo, en un gesto de profunda ternura pastoral, visitó a los ancianos, llevando consuelo y la bendición de la Iglesia a quienes más lo necesitan. De la misma manera se reunió con jóvenes, niños y representantes de los diferentes grupos parroquiales, animándolos a ser los protagonistas de la evangelización actual.

Por su parte, Monseñor Edwin Raúl Vanegas enfocó su visita en el fortalecimiento de las estructuras eclesiales y el tejido social. Sostuvo un provechoso encuentro con los sacerdotes del arciprestazgo para animar su ministerio y revisar los desafíos pastorales de la zona; la dimensión institucional también estuvo presente mediante una reunión con representantes civiles de la localidad, buscando tender puentes de colaboración por el bien común. Finalmente, Monseñor Edwin compartió de cerca con los servidores y representantes de las parroquias impulsándolos a perseverar en la fe.
Con un fuerte acento sinodal y misionero, Monseñor Germán Humberto Barbosa recorrió el arciprestazgo 2.7 en compañía de los sacerdotes, propiciando un ambiente de fraternidad y conocimiento en el territorio, durante estos tres días, el obispo se reunió con diversas comunidades parroquiales, escuchando sus realidades y celebrando la fe compartida. Su itinerario también incluyó un significativo encuentro con los religiosos y religiosas del sector, a quienes agradeció su testimonio de entrega y oración constante.
Un balance de comunión Estas visitas simultáneas concluyen dejando un aire de renovación espiritual en los tres arciprestazgos. La presencia de los obispos auxiliares deja claro que la Iglesia sigue siendo una comunidad en salida, que escucha, acompaña y camina unida hacia el futuro.
